La idea fundamental es editar un blog educativo en Turismo para compartir con mis alumnos que ellos puedan entrar y acceder al material de estudio que puede serles útil... "ES MUY VALIOSO ESTUDIAR LOS CONTENIDOS NO SOLO CON TEXTOS SINO TAMBIEN CON LA AYUDA DE IMÁGENES Y VIDEOS QUE COMPLEMENTAN LOS ESCRITOS"... Con posterioridad lo ideal sería cargar actividades y prácticos y que ellos puedan participar en la edición del blog
domingo, 29 de mayo de 2011
Título: Montevideo celebra el carnaval bailando candombe
- Esta fotografía de las celebraciones de los carnavales en Montevideo, Uruguay, muestra a mujeres vestidas en trajes, que forman parte de una banda de carnaval bailando el candombe. El candombe es un ritmo afro-uruguayo a base de tambor que tiene sus raíces en las regiones bantú de África ecuatorial y del este, hogar original de muchos esclavos traídos a Uruguay en el siglo XVIII. La fotografía pertenece a la colección de la Biblioteca Conmemorativa de Colón de la Organización de Estados Americanos (OEA), que incluye 45.000 fotografías ilustrativas de la vida y cultura en las Américas. Muchas de las fotografías fueron tomadas por importantes fotógrafos en misiones de la OEA a los países miembros. La OEA se estableció en abril de 1948 cuando 21 naciones del hemisferio occidental adoptaron la carta de la OEA, en la que reafirmaban su compromiso con objetivos comunes y respeto por la soberanía de los demás. Desde entonces, la OEA se ha expandido para incluir a las naciones de habla inglesa del Caribe y a Canadá. La organización predecesora de la OEA fue la Unión Panamericana, fundada en 1910, la que a su vez surgió de la Unión Internacional de Repúblicas Americanas, establecida en la Primera Conferencia Internacional de los Estados Americanos en 1889-90.
TODOS LOS DATOS NECESARIOS PARA LLEGAR CAMINANDO A MACHU PICHU...ACTUALIZADO POR LA NACIÓN....HOY....
CUZCO.- Casi empiezo a pensar que no son del todo humanos cuando me acerco a Freddy, en el almuerzo del segundo día, y le pregunto cómo se siente. "Estoy cansado", me dice, sin dudarlo. Me entero de que ese día era su cumpleaños número 25, y éste, su segundo Camino del Inca.
Freddy, al igual que sus otros seis compañeros, aprovecha la alta temporada para trabajar como porteador, un oficio de siglos, pero que desde hace pocos años fue reglamentado por el Instituto Nacional de Cultura y el Servicio Nacional de Areas Naturales Protegidas (Sernanp), regulando las condiciones laborales, desde el pago y el seguro médico hasta la cantidad de peso que puede acarrear cada uno, que no debe superar los 20 kilos.
Me horrorizo cuando Inca, uno de los más aguerridos y simpáticos, revela que mide 1,55 m y pesa 58. "Así es su vida -me explica Héctor, el guía-. Hacen este trabajo en temporada y luego vuelven a su pueblo, a trabajar sus tierras." Casi en su totalidad se dedican a la agricultura, cultivan papa y maíz, y sustentan a sus familias gracias a la venta y el propio consumo de estos alimentos.
Los soles extras los ganan levantando mochilas ajenas, y desandando los caminos que sus antepasados recorrían siglos atrás.
Wilbert es el cocinero en jefe, tiene 35 años y cuatro hijas. Hace más de 15 que realiza el mismo trayecto y su talento está en cocinar como los dioses a los grupos que hacen el Camino del Inca, y pueden sumar hasta 30 comensales.
Quizás él no lo sepa, pero cuando creí que esta caminata sería un trayecto íntimo y personal me equivoqué: sin ellos, que esperaban en cada punto de descanso con el campamento armado, una comida reparadora y sus eternas sonrisas de aliento, ni un pequeño tramo hubiera sido posible.
Es su sangre inca la que aún recorre los valles y las montañas con una agilidad asombrosa, pero no por eso menos sacrificada. Sin zapatillas último modelo ni equipos de marcas internacionales llevan los pies fuertes y curtidos al descubierto, apenas protegidos por sandalias de goma. Sus susurros en quechua, tímidos pero alegres, le dan vida a cada paso del trayecto, le devuelven su misticismo. Nos demuestran que siguen siendo ellos los héroes del camino, los verdaderos dueños de estas tierras sagradas.
EL REGRESO, CIEN AÑOS DESPUES
A pesar de todos los estudios arqueológicos, el imponente Machu Picchu sigue guardando un dejo enigmático. Recorrer la imponente ciudadela agrega interrogantes vinculados con la energía del lugar y el misticismo que hipnotiza a todo aquel que tiene la oportunidad de visitarla. En la provincia de Urubamba, departamento de Cuzco, en Perú, se sabe que fue construida en el siglo XV, durante el reinado del inca Pachacuti, alrededor de treinta años. Su impecable construcción es una verdadera obra de ingeniería, al igual que la red de caminos que conducía a ella, permitiendo un control absoluto de quienes ingresaban, y una vía de comunicación y administración eficiente. Allí habitaba una población selecta: nobles, sacerdotes, sacerdotisas y aspirantes al gobierno. Fue además, la sede educativa de los futuros líderes del imperio.
El 2011 es un año particularmente especial: se celebra el centenario del redescubrimiento de Machu Picchu por el arqueólogo y explorador norteamericano, Hiram Bingham. Entre los festejos programados, el más esperado es el que tendrá lugar en julio, cuando miles de piezas arqueológicas regresen a su lugar de origen, después de décadas de haber estado retenidas en la Universidad de Yale, Estados Unidos.
DATOS UTILESCómo llegar
LAN ofrece vuelos directos a Lima con conexión a Cuzco desde US$ 575.
Tarifas
Hay que reservar la caminata por el Camino del Inca, mínimo con tres meses de anticipación, ya que los cupos de entrada diaria son limitados. Incluye guía y la asistencia de porteadores, carpas y bolsas de dormir, todas las comidas y snacks, entradas al parque y regreso a Cuzco en tren Vistadome: desde US$ 580 en Cóndor Travel, http://www.condorviajes.com/
Cuándo viajar
Entre abril y noviembre es la época seca, ideal y segura para la caminata. No obstante hay que estar siempre preparado para alguna lluvia que sorprenda en el camino.
Dónde dormir
En Cuzco, Casa Andina Classic Cuzco Plaza, desde US$ 142 la habitación doble con desayuno, http://www.casa-andina.com/
Para una experiencia única posterior a la caminata se puede dormir a metros de la ciudadela en un lodge de lujo: Machu Picchu Sanctuary Lodge, desde US$ 1025 la habitación doble con desayuno, almuerzo, cena a la carta, minibar y bebidas, http://www.sanctuarylodgehotel.com/
Freddy, al igual que sus otros seis compañeros, aprovecha la alta temporada para trabajar como porteador, un oficio de siglos, pero que desde hace pocos años fue reglamentado por el Instituto Nacional de Cultura y el Servicio Nacional de Areas Naturales Protegidas (Sernanp), regulando las condiciones laborales, desde el pago y el seguro médico hasta la cantidad de peso que puede acarrear cada uno, que no debe superar los 20 kilos.
Me horrorizo cuando Inca, uno de los más aguerridos y simpáticos, revela que mide 1,55 m y pesa 58. "Así es su vida -me explica Héctor, el guía-. Hacen este trabajo en temporada y luego vuelven a su pueblo, a trabajar sus tierras." Casi en su totalidad se dedican a la agricultura, cultivan papa y maíz, y sustentan a sus familias gracias a la venta y el propio consumo de estos alimentos.
Los soles extras los ganan levantando mochilas ajenas, y desandando los caminos que sus antepasados recorrían siglos atrás.
Wilbert es el cocinero en jefe, tiene 35 años y cuatro hijas. Hace más de 15 que realiza el mismo trayecto y su talento está en cocinar como los dioses a los grupos que hacen el Camino del Inca, y pueden sumar hasta 30 comensales.
Quizás él no lo sepa, pero cuando creí que esta caminata sería un trayecto íntimo y personal me equivoqué: sin ellos, que esperaban en cada punto de descanso con el campamento armado, una comida reparadora y sus eternas sonrisas de aliento, ni un pequeño tramo hubiera sido posible.
Es su sangre inca la que aún recorre los valles y las montañas con una agilidad asombrosa, pero no por eso menos sacrificada. Sin zapatillas último modelo ni equipos de marcas internacionales llevan los pies fuertes y curtidos al descubierto, apenas protegidos por sandalias de goma. Sus susurros en quechua, tímidos pero alegres, le dan vida a cada paso del trayecto, le devuelven su misticismo. Nos demuestran que siguen siendo ellos los héroes del camino, los verdaderos dueños de estas tierras sagradas.
EL REGRESO, CIEN AÑOS DESPUES
A pesar de todos los estudios arqueológicos, el imponente Machu Picchu sigue guardando un dejo enigmático. Recorrer la imponente ciudadela agrega interrogantes vinculados con la energía del lugar y el misticismo que hipnotiza a todo aquel que tiene la oportunidad de visitarla. En la provincia de Urubamba, departamento de Cuzco, en Perú, se sabe que fue construida en el siglo XV, durante el reinado del inca Pachacuti, alrededor de treinta años. Su impecable construcción es una verdadera obra de ingeniería, al igual que la red de caminos que conducía a ella, permitiendo un control absoluto de quienes ingresaban, y una vía de comunicación y administración eficiente. Allí habitaba una población selecta: nobles, sacerdotes, sacerdotisas y aspirantes al gobierno. Fue además, la sede educativa de los futuros líderes del imperio.
El 2011 es un año particularmente especial: se celebra el centenario del redescubrimiento de Machu Picchu por el arqueólogo y explorador norteamericano, Hiram Bingham. Entre los festejos programados, el más esperado es el que tendrá lugar en julio, cuando miles de piezas arqueológicas regresen a su lugar de origen, después de décadas de haber estado retenidas en la Universidad de Yale, Estados Unidos.
DATOS UTILESCómo llegar
LAN ofrece vuelos directos a Lima con conexión a Cuzco desde US$ 575.
Tarifas
Hay que reservar la caminata por el Camino del Inca, mínimo con tres meses de anticipación, ya que los cupos de entrada diaria son limitados. Incluye guía y la asistencia de porteadores, carpas y bolsas de dormir, todas las comidas y snacks, entradas al parque y regreso a Cuzco en tren Vistadome: desde US$ 580 en Cóndor Travel, http://www.condorviajes.com/
Cuándo viajar
Entre abril y noviembre es la época seca, ideal y segura para la caminata. No obstante hay que estar siempre preparado para alguna lluvia que sorprenda en el camino.
Dónde dormir
En Cuzco, Casa Andina Classic Cuzco Plaza, desde US$ 142 la habitación doble con desayuno, http://www.casa-andina.com/
Para una experiencia única posterior a la caminata se puede dormir a metros de la ciudadela en un lodge de lujo: Machu Picchu Sanctuary Lodge, desde US$ 1025 la habitación doble con desayuno, almuerzo, cena a la carta, minibar y bebidas, http://www.sanctuarylodgehotel.com/
El Camino del Inca.Machu Picchu.Diario de viaje de cuatro días de caminata por la montaña peruana en busca de la Ciudad Sagrada tal como lo hacían, hace siglos, sus míticos pobladores
CUZCO.- Mentiría si dijera que la experiencia comienza en el kilómetro 82, punto de largada del Camino del Inca. La historia arranca al bajar del avión en Cuzco y ni bien el cuerpo recibe el latigazo de los 3400 metros a los que se encuentra la ciudad. La sensación es la de estar flotando, y entre el mareo y un inminente dolor de cabeza, me las ingenio para retirar mi equipaje y llegar al hotel. Allí, luego de un reparador mate de coca, compañero infalible en las alturas, las noticias no son las mejores: el complejo tiene cuatro pisos, y no hay ascensor. Mi habitación, claro, queda en el último. Tomo aire -nunca parece el suficiente, cuando los pulmones aún se están acostumbrando a respirar entre las nubes-, y subo con cuidado peldaño por peldaño: una pequeña práctica para los casi 46 kilómetros de caminata que aguardan comenzar, en la madrugada siguiente, y durante los próximos cuatro días.
Día uno
El despertador suena a las 5.30. Es el primero de unos cuantos madrugones. Horas antes, Héctor, el guía de 27 años que liderará la aventura, había enumerado los cuidados y requisitos para la excursión. Básicamente mucho bloqueador solar, repelente para mosquitos, un buen equipo para lluvia, ropa abrigada y no tanto, calzado cómodo y la infaltable cámara de fotos. La comida, las bolsas de dormir, la carpa y el traslado del equipaje, quedaban a merced de los porteadores, que se encargarían de hacer más placentero el viaje, llevando los kilos que mis músculos -y mis pulmones-, no podrían soportar. Héctor anuncia que el viaje será en privado, ya que Andrew -un inglés en plena luna de miel-, había vuelto de Puno con un malestar importante. El diagnóstico: principio de enfisema pulmonar y una internación que duraría varios días. Esperanzado, dice que espera encontrar a la pareja ya repuesta, cuando arribemos al Machu Picchu. Mi cabeza da una nueva puntada pero ya no queda marcha atrás: confío en que las infusiones varias, el agua mineral y las sorojchi pills -píldoras a base de aspirina indicadas para el mal de altura-, hayan hecho su efecto y me acompañen para que yo también, logre llegar a la ciudadela.
Después de poco más de una hora, la combi hace una parada en Ollantaytambo, un simpático pueblito que es la base de todos los caminantes. Es domingo de Pascua y una procesión ajena a mi aventura, lleva al Cristo con orgullo, por entre las calles angostas, al ritmo de una melodía transandina. Enseguida nos trasladamos hacia el punto de partida en el kilómetro 82. El incipiente mal de altura quedó en el olvido, y parte de la razón está en que la caminata comienza a 2750 metros, 650 metros más abajo que Cuzco. El primer check-point, en Piskacucho, parece una procesión internacional: peregrinos de todas las nacionalidades alistándonos para arrancar la mítica caminata. Somos quinientos en total, entre viajeros, guías y porteadores. La disposición nacional no permite un alma más, como una forma de preservación de este lugar, declarado Patrimonio Mundial por la Unesco en 1983.
La caminata matutina es a buen ritmo, distendida. Héctor va relatando las historias de cada flor, arbusto y pájaro que se nos cruza en el camino. El ritmo es tranquilo, casi no hay pendientes, aunque cerca del mediodía, el sol empieza a arrasar. Corren las horas y el cuerpo va abandonando el entusiasmo del principio para darle lugar, a un incipiente cansancio. Un snack a media mañana y algunas paradas, dinamizan el camino hasta el almuerzo; que no puede más que sorprenderme. De alguna manera los porteadores -quienes me seguirán maravillando el resto de los días-, llegan mucho antes que nosotros al primer campamento base y organizan la carpa comedor y una comida suculenta, a orillas de un pequeño arroyo.
El día uno suma doce kilómetros en alrededor de seis horas de paso firme, y el camino permite ir descubriendo ruinas como las de Llactapata, un centro ceremonial religioso y Willkarakay, otro punto estratégico en el camino que, como casi todos los que forman parte del trayecto, funcionaban como poblados y vigías, controlando a quienes se dirigían a la ciudad sagrada. Al final, el predio que nos asignan para pernoctar en Wayllabamba, a 3100 m, parece un jardín perdido entre las nubes. Después de una reparadora sopa de quinoa, ya arropada en mi bolsa de dormir, me duermo pensando en que después de todo, la altura no es tan mala: estoy más cerca de las estrellas.
Día dos
La jornada comienza temprano, y el "té despertador", suena a las 5.45. Incarnación, alias Inca, golpea la carpa con un mate de coca y una fuente de agua tibia, mientras el resto del equipo se esmera con un desayuno de frutas frescas y cereales. Después de una noche fría, creo estar preparada para lo que viene: el día más duro de los cuatro, en pendiente casi en su totalidad. Son ocho horas de ascenso que quedarán para el recuerdo de mis rodillas y los músculos de cada parte del cuerpo. Arranco de buen humor, evoco las esmeradas clases en el gimnasio y pienso que tanto entrenamiento indoor, tiene que ayudar en algo. Pero a las dos horas de peldaños de roca naturales, la vista se me nubla cuando el horizonte sigue, infinitamente, cuesta arriba. Ascendemos desde Wallabamba hasta Llullucchapampa, donde almorzamos. Y el cielo se pone negro. El guía me recuerda que si bien desde abril a noviembre la época de lluvias cesa, esto es naturaleza. Cierro los ojos y me calzo el equipo de lluvia, sin chistar. El corazón vuelve a galoparme en el pecho ante las nuevas escalinatas y me programo para pensar cada paso, uno detrás de otro, sin mirar demasiado el horizonte que no se ve nada alentador.
Avanzamos casi sin aliento hasta el punto más alto del recorrido: el paso de Warmi Wañusca o de la Mujer Muerta, que se erige a 4200 metros. Las siguientes dos horas serán en descenso, y Héctor alerta: la noche será la más fría, a 3950 m.
En el camino, las palpitaciones bajan con interesantes recreos en ruinas que van coronando el paisaje como Runkuraqay. Allí Héctor relata la teoría de que este gran edificio en forma semicircular -como casi toda construcción incaica-, habría servido de posta para los chaskis, los mensajeros-corredores del antiguo imperio. La historia lejana trae otra más reciente y asombrosa: siguiendo la velocidad de sus antecesores, los porteadores -para mí, los chaskis de hoy-, corren una carrera en el Camino del Inca. El último ganador lo recorrió, completo, en 2.45 horas. Pienso en los dos días y medio y todas las subidas y bajadas que aún me faltan, e intento ser condescendiente conmigo misma. No nací chaski ni porteadora, afortunadamente.
Cuando llegamos a Chaquiqocha, donde está el segundo campamento base, lo siento como una hazaña que mi espíritu nunca olvidará. Trece kilómetros recorridos, en poco más de siete horas, prácticamente todas en ascenso. Una cena caliente revitaliza el cuerpo, y me siento en el mejor cinco estrellas que haya visto jamás. Wilbert, el jefe de cocina, y su equipo, preparan una exquisita comida andina, y el marco es perfecto: la cordillera en todo su esplendor, donde sobresale el pico nevado de Verónica, y un cielo plenamente tapizado de estrellas, en una noche helada. Mi carpa espera y el Machu Picchu, está un poco más cerca.
Día tres
El guía anuncia que este será el día más largo: quince kilómetros en alrededor de diez horas, ... pero también el de más bellos paisajes, y esta vez, subidas y bajadas más amigables que las del día anterior. Un rato después del amanecer, ya estamos en el camino, y el incentivo es importante: mañana será el gran día. A medida que avanzamos, descubro que se cumple la promesa de Héctor: el paisaje va mutando, de estepa a selva húmeda, empiezan a abundar los helechos, y el sonido del río Urubamba guía el sendero. Atravesamos túneles tallados naturalmente en la roca, bosques de cedros recubiertos de líquenes y escalinatas que, en este tramo, no han sido restauradas sino que son las auténticas esculpidas por los incas. Antes del almuerzo, un antiguo centro urbano, Sayaqmarka, se impone, y exige para alcanzarlo, escalinatas empinadas, poco aptas para los que sufren de vértigo. En línea recta desde allí, pero diez horas a pie más lejos y cruzando selva cerrada, Héctor me cuenta que duerme Vilcabamba, la última ciudad del imperio. Se dice que cuando llegó a Machu Picchu el rumor del acecho de los conquistadores, todos sus habitantes huyeron hacia esa fortaleza, custodiada por un camino casi impenetrable. Pero los españoles lograron encontrarla y allí batieron una última guerra, la de la conquista definitiva. De Vilcabamba sólo quedan ruinas que la selva terminó de devorar, y la eterna leyenda.
Atravesamos el complejo de Phuyupatamarca, el pueblo entre las nubes, que impacta por sus sectores donde existieron baños naturales, que purificaban el cuerpo y el espíritu. El tramo final hasta llegar a Wiñaywayna, el último campamento, es en pleno descenso. Las rodillas me empiezan a fallar un poco y sólo pienso en que Machu Picchu está más cerca. Al llegar me informan que la cena debe adelantarse: el día ansiado comenzará antes del amanecer. A las 4 sonará el último té despertador.
Día cuatro
En algún momento de la madrugada del cuarto día empezó a llover. Intenté dormirme imaginando que al volver a abrir los ojos me despertaría con un cielo limpio pero cuando oí la voz de Inca, las gotas seguían cayendo. No había parado de llover en toda la noche. Me apuré a preparar mis cosas, guardar la bolsa de dormir y llegar a tiempo a la carpa comedor, envuelta en mi equipo de lluvia y rogando que el agua cesara. Después de un desayuno breve pero energético que mejoró mi humor, los primeros metros fueron casi a ciegas. Faltaba para que amaneciera y la constante llovizna, enlentecía el trayecto aún más. El camino se angostó y cuando algo de luz empezó a aparecer, nos encontramos los quinientos peregrinos en fila india, agotados, pero a paso firme.
La promesa era alcanzar el Intipunku o Puerta del Sol con el amanecer, un punto panorámico imperdible desde el que se asoma por primera vez la ciudadela. Luego de varias escalinatas escarpadas y más llovizna, arribamos a las seis de la mañana al famoso parador. Había oído las historias de los caminantes, que exhaustos, llegan a este punto y al ver la ciudadela, lloran de emoción. Contuve las lágrimas, si, pero las de bronca: la espesa niebla y la bruma apenas me dejaban ver la cara del guía. Ahí entendí que la aventura era la aventura, y había que atenerse a los designios de la naturaleza, tan sabia como caprichosa. Las siguientes dos horas fueron tensionantes: en algún momento pensé que quizá no iba a poder ver Machu Picchu, tras semejantes nubarrones que no me dejaban vislumbrar siquiera pocos metros más adelante. ¿Y si todo el esfuerzo había sido en vano? ¿Y si no había recompensa al final del camino? Me iría a casa con la crónica incompleta, con el sabor agridulce de los caminos incas desandados pero de la ciudadela que no quiso que la conociera.
Llegamos a la base alrededor de las 8.30. La lluvia había cesado pero el calor condensaba más y más nubes. Mientras revolvía un café insulso, miré el reloj que devoraba mi valioso tiempo: a las 13.30 tenía que partir a tomar el tren para regresar a Cuzco. Entremedio de mi malhumor casi indisimulable, Héctor me confirma que Andrew, el inglés que habían internado, ya está bien, y llegaría con su esposa para unirse a nuestra recorrida guiada por la ciudadela.
Unos minutos más tarde, todos estamos avanzando entre las terrazas y algo pasa. El sol se empieza a asomar tímidamente, y las nubes parecen querer desvanecerse. Ahí si, me emociono con la intensidad que había soñado, y no me importa ya que hora es, cuánto me duele el cuerpo ni todo lo recorrido para llegar a ver este espectáculo que supera, en vivo, la belleza repetida de la clásica postal. De repente todo es verde y brillante y una fortaleza imponente se despliega ante mis ojos. Ahí está el gran Machu Picchu.
Mi obnubilación sólo se quiebra unos segundos, al pedido de la pareja de ingleses de sacarles una foto. Sonríen, especialmente Andrew, satisfecho. Después de un episodio casi trágico, lo había logrado.
Miro a mi alrededor y no puedo sentir más que una felicidad plena, una conexión íntima con el lugar que supera todo esfuerzo de los días anteriores. Sonrío para mis adentros, saboreando una victoria más espiritual que física. Yo también lo había logrado.
Día uno
El despertador suena a las 5.30. Es el primero de unos cuantos madrugones. Horas antes, Héctor, el guía de 27 años que liderará la aventura, había enumerado los cuidados y requisitos para la excursión. Básicamente mucho bloqueador solar, repelente para mosquitos, un buen equipo para lluvia, ropa abrigada y no tanto, calzado cómodo y la infaltable cámara de fotos. La comida, las bolsas de dormir, la carpa y el traslado del equipaje, quedaban a merced de los porteadores, que se encargarían de hacer más placentero el viaje, llevando los kilos que mis músculos -y mis pulmones-, no podrían soportar. Héctor anuncia que el viaje será en privado, ya que Andrew -un inglés en plena luna de miel-, había vuelto de Puno con un malestar importante. El diagnóstico: principio de enfisema pulmonar y una internación que duraría varios días. Esperanzado, dice que espera encontrar a la pareja ya repuesta, cuando arribemos al Machu Picchu. Mi cabeza da una nueva puntada pero ya no queda marcha atrás: confío en que las infusiones varias, el agua mineral y las sorojchi pills -píldoras a base de aspirina indicadas para el mal de altura-, hayan hecho su efecto y me acompañen para que yo también, logre llegar a la ciudadela.
Después de poco más de una hora, la combi hace una parada en Ollantaytambo, un simpático pueblito que es la base de todos los caminantes. Es domingo de Pascua y una procesión ajena a mi aventura, lleva al Cristo con orgullo, por entre las calles angostas, al ritmo de una melodía transandina. Enseguida nos trasladamos hacia el punto de partida en el kilómetro 82. El incipiente mal de altura quedó en el olvido, y parte de la razón está en que la caminata comienza a 2750 metros, 650 metros más abajo que Cuzco. El primer check-point, en Piskacucho, parece una procesión internacional: peregrinos de todas las nacionalidades alistándonos para arrancar la mítica caminata. Somos quinientos en total, entre viajeros, guías y porteadores. La disposición nacional no permite un alma más, como una forma de preservación de este lugar, declarado Patrimonio Mundial por la Unesco en 1983.
La caminata matutina es a buen ritmo, distendida. Héctor va relatando las historias de cada flor, arbusto y pájaro que se nos cruza en el camino. El ritmo es tranquilo, casi no hay pendientes, aunque cerca del mediodía, el sol empieza a arrasar. Corren las horas y el cuerpo va abandonando el entusiasmo del principio para darle lugar, a un incipiente cansancio. Un snack a media mañana y algunas paradas, dinamizan el camino hasta el almuerzo; que no puede más que sorprenderme. De alguna manera los porteadores -quienes me seguirán maravillando el resto de los días-, llegan mucho antes que nosotros al primer campamento base y organizan la carpa comedor y una comida suculenta, a orillas de un pequeño arroyo.
El día uno suma doce kilómetros en alrededor de seis horas de paso firme, y el camino permite ir descubriendo ruinas como las de Llactapata, un centro ceremonial religioso y Willkarakay, otro punto estratégico en el camino que, como casi todos los que forman parte del trayecto, funcionaban como poblados y vigías, controlando a quienes se dirigían a la ciudad sagrada. Al final, el predio que nos asignan para pernoctar en Wayllabamba, a 3100 m, parece un jardín perdido entre las nubes. Después de una reparadora sopa de quinoa, ya arropada en mi bolsa de dormir, me duermo pensando en que después de todo, la altura no es tan mala: estoy más cerca de las estrellas.
Día dos
La jornada comienza temprano, y el "té despertador", suena a las 5.45. Incarnación, alias Inca, golpea la carpa con un mate de coca y una fuente de agua tibia, mientras el resto del equipo se esmera con un desayuno de frutas frescas y cereales. Después de una noche fría, creo estar preparada para lo que viene: el día más duro de los cuatro, en pendiente casi en su totalidad. Son ocho horas de ascenso que quedarán para el recuerdo de mis rodillas y los músculos de cada parte del cuerpo. Arranco de buen humor, evoco las esmeradas clases en el gimnasio y pienso que tanto entrenamiento indoor, tiene que ayudar en algo. Pero a las dos horas de peldaños de roca naturales, la vista se me nubla cuando el horizonte sigue, infinitamente, cuesta arriba. Ascendemos desde Wallabamba hasta Llullucchapampa, donde almorzamos. Y el cielo se pone negro. El guía me recuerda que si bien desde abril a noviembre la época de lluvias cesa, esto es naturaleza. Cierro los ojos y me calzo el equipo de lluvia, sin chistar. El corazón vuelve a galoparme en el pecho ante las nuevas escalinatas y me programo para pensar cada paso, uno detrás de otro, sin mirar demasiado el horizonte que no se ve nada alentador.
Avanzamos casi sin aliento hasta el punto más alto del recorrido: el paso de Warmi Wañusca o de la Mujer Muerta, que se erige a 4200 metros. Las siguientes dos horas serán en descenso, y Héctor alerta: la noche será la más fría, a 3950 m.
En el camino, las palpitaciones bajan con interesantes recreos en ruinas que van coronando el paisaje como Runkuraqay. Allí Héctor relata la teoría de que este gran edificio en forma semicircular -como casi toda construcción incaica-, habría servido de posta para los chaskis, los mensajeros-corredores del antiguo imperio. La historia lejana trae otra más reciente y asombrosa: siguiendo la velocidad de sus antecesores, los porteadores -para mí, los chaskis de hoy-, corren una carrera en el Camino del Inca. El último ganador lo recorrió, completo, en 2.45 horas. Pienso en los dos días y medio y todas las subidas y bajadas que aún me faltan, e intento ser condescendiente conmigo misma. No nací chaski ni porteadora, afortunadamente.
Cuando llegamos a Chaquiqocha, donde está el segundo campamento base, lo siento como una hazaña que mi espíritu nunca olvidará. Trece kilómetros recorridos, en poco más de siete horas, prácticamente todas en ascenso. Una cena caliente revitaliza el cuerpo, y me siento en el mejor cinco estrellas que haya visto jamás. Wilbert, el jefe de cocina, y su equipo, preparan una exquisita comida andina, y el marco es perfecto: la cordillera en todo su esplendor, donde sobresale el pico nevado de Verónica, y un cielo plenamente tapizado de estrellas, en una noche helada. Mi carpa espera y el Machu Picchu, está un poco más cerca.
Día tres
El guía anuncia que este será el día más largo: quince kilómetros en alrededor de diez horas, ... pero también el de más bellos paisajes, y esta vez, subidas y bajadas más amigables que las del día anterior. Un rato después del amanecer, ya estamos en el camino, y el incentivo es importante: mañana será el gran día. A medida que avanzamos, descubro que se cumple la promesa de Héctor: el paisaje va mutando, de estepa a selva húmeda, empiezan a abundar los helechos, y el sonido del río Urubamba guía el sendero. Atravesamos túneles tallados naturalmente en la roca, bosques de cedros recubiertos de líquenes y escalinatas que, en este tramo, no han sido restauradas sino que son las auténticas esculpidas por los incas. Antes del almuerzo, un antiguo centro urbano, Sayaqmarka, se impone, y exige para alcanzarlo, escalinatas empinadas, poco aptas para los que sufren de vértigo. En línea recta desde allí, pero diez horas a pie más lejos y cruzando selva cerrada, Héctor me cuenta que duerme Vilcabamba, la última ciudad del imperio. Se dice que cuando llegó a Machu Picchu el rumor del acecho de los conquistadores, todos sus habitantes huyeron hacia esa fortaleza, custodiada por un camino casi impenetrable. Pero los españoles lograron encontrarla y allí batieron una última guerra, la de la conquista definitiva. De Vilcabamba sólo quedan ruinas que la selva terminó de devorar, y la eterna leyenda.
Atravesamos el complejo de Phuyupatamarca, el pueblo entre las nubes, que impacta por sus sectores donde existieron baños naturales, que purificaban el cuerpo y el espíritu. El tramo final hasta llegar a Wiñaywayna, el último campamento, es en pleno descenso. Las rodillas me empiezan a fallar un poco y sólo pienso en que Machu Picchu está más cerca. Al llegar me informan que la cena debe adelantarse: el día ansiado comenzará antes del amanecer. A las 4 sonará el último té despertador.
Día cuatro
En algún momento de la madrugada del cuarto día empezó a llover. Intenté dormirme imaginando que al volver a abrir los ojos me despertaría con un cielo limpio pero cuando oí la voz de Inca, las gotas seguían cayendo. No había parado de llover en toda la noche. Me apuré a preparar mis cosas, guardar la bolsa de dormir y llegar a tiempo a la carpa comedor, envuelta en mi equipo de lluvia y rogando que el agua cesara. Después de un desayuno breve pero energético que mejoró mi humor, los primeros metros fueron casi a ciegas. Faltaba para que amaneciera y la constante llovizna, enlentecía el trayecto aún más. El camino se angostó y cuando algo de luz empezó a aparecer, nos encontramos los quinientos peregrinos en fila india, agotados, pero a paso firme.
La promesa era alcanzar el Intipunku o Puerta del Sol con el amanecer, un punto panorámico imperdible desde el que se asoma por primera vez la ciudadela. Luego de varias escalinatas escarpadas y más llovizna, arribamos a las seis de la mañana al famoso parador. Había oído las historias de los caminantes, que exhaustos, llegan a este punto y al ver la ciudadela, lloran de emoción. Contuve las lágrimas, si, pero las de bronca: la espesa niebla y la bruma apenas me dejaban ver la cara del guía. Ahí entendí que la aventura era la aventura, y había que atenerse a los designios de la naturaleza, tan sabia como caprichosa. Las siguientes dos horas fueron tensionantes: en algún momento pensé que quizá no iba a poder ver Machu Picchu, tras semejantes nubarrones que no me dejaban vislumbrar siquiera pocos metros más adelante. ¿Y si todo el esfuerzo había sido en vano? ¿Y si no había recompensa al final del camino? Me iría a casa con la crónica incompleta, con el sabor agridulce de los caminos incas desandados pero de la ciudadela que no quiso que la conociera.
Llegamos a la base alrededor de las 8.30. La lluvia había cesado pero el calor condensaba más y más nubes. Mientras revolvía un café insulso, miré el reloj que devoraba mi valioso tiempo: a las 13.30 tenía que partir a tomar el tren para regresar a Cuzco. Entremedio de mi malhumor casi indisimulable, Héctor me confirma que Andrew, el inglés que habían internado, ya está bien, y llegaría con su esposa para unirse a nuestra recorrida guiada por la ciudadela.
Unos minutos más tarde, todos estamos avanzando entre las terrazas y algo pasa. El sol se empieza a asomar tímidamente, y las nubes parecen querer desvanecerse. Ahí si, me emociono con la intensidad que había soñado, y no me importa ya que hora es, cuánto me duele el cuerpo ni todo lo recorrido para llegar a ver este espectáculo que supera, en vivo, la belleza repetida de la clásica postal. De repente todo es verde y brillante y una fortaleza imponente se despliega ante mis ojos. Ahí está el gran Machu Picchu.
Mi obnubilación sólo se quiebra unos segundos, al pedido de la pareja de ingleses de sacarles una foto. Sonríen, especialmente Andrew, satisfecho. Después de un episodio casi trágico, lo había logrado.
Miro a mi alrededor y no puedo sentir más que una felicidad plena, una conexión íntima con el lugar que supera todo esfuerzo de los días anteriores. Sonrío para mis adentros, saboreando una victoria más espiritual que física. Yo también lo había logrado.
Daniela Dini
Para LA NACION
Para LA NACION
sábado, 28 de mayo de 2011
CUANDO UNO DEBE REALIZAR UNA SÍNTESIS DE UN PAÍS UN VIDEO DE PROMOCIÓN DEL ORGANISMO OFICIAL AYUDA MUCHO..PERÚ EN SINTESIS....
CADA PAÍS CUANDO REALIZA UN FOLLETO,UN VIDEO U OTRO MATERIAL PROMOCIONAL TRATA DE RESCATAR EN POCO ESPACIO DE TIEMPO LO MÁS REPRESENTATIVO,,LA IDENTIDAD...LO QUE EN POCAS IMÁGENES PUEDE PINTAR CON MAYOR CERTEZA LA ESENCIA DE SU NACIÓN
A VUESTRA DISPOSICIÓN...LA BIBLIOTECA DIGITAL DE LA UNESCO...
LA NOTICIA DEL LANZAMIENTO EN INTERNET DE LA WDL... LA BIBLIOTECA DIGITAL MUNDIAL. ¡QUE REGALAZO DE LA UNESCO PARA LA HUMANIDAD ENTERA! Especialmente para estudiantes
¡¡¡ Ya está disponible en Internet, a través del sitio... !!!
http://www.wdl.org/es/
Es una noticia QUE NO SÓLO VALE LA PENA REENVIAR SINO QUE ES UN DEBER ÉTICO, ¡HACERLO!
Es una noticia QUE NO SÓLO VALE LA PENA REENVIAR SINO QUE ES UN DEBER ÉTICO, ¡HACERLO!
Reúne mapas, textos, fotos, grabaciones y películas de todos los tiempos y explica en siete idiomas las joyas y reliquias culturales de todas las bibliotecas del planeta.
Tiene, sobre todo, carácter patrimonial, anticipó ayer a LA NACIÓN Abdelaziz Abid , coordinador del proyecto impulsado por la UNESCO y otras 32 instituciones.
La BDM no ofrecerá documentos corrientes, sino "con valor de patrimonio, que permitirán apreciar y conocer mejor las culturas del mundo en idiomas diferentes: árabe, chino, inglés, francés, ruso, español y portugués. Pero hay documentos en línea en más de 50 idiomas".
Entre los documentos más antiguos hay algunos códices precolombinos, gracias a la contribución de México, y los primeros mapas de América, dibujados por Diego Gutiérrez para el rey de España en 1562", explicó Abid.
Los tesoros incluyen el Hyakumanto darani , un documento en japonés publicado en el año 764 y considerado el primer texto impreso de historia; un relato de los aztecas que constituye la primera mención del Niño Jesús en el Nuevo Mundo; trabajos de científicos árabes desvelando el misterio del álgebra; huesos utilizados como oráculos y estelas chinas; la Biblia de Gutenberg; antiguas fotos latinoamericanas de la Biblioteca Nacional de Brasil.
Fácil de navegar, cada joya de la cultura universal aparece acompañada de una breve explicación de su contenido y su significado.
Los documentos fueron escaneados e incorporados en su idioma original, pero las explicaciones aparecen en siete lenguas, entre ellas EL ESPAÑOL
La biblioteca comienza con unos 1 200 documentos, pero ha sido pensada para recibir un número ilimitado de textos, grabados, mapas, fotografías e ilustraciones.
Cómo se accede al sitio global:
Aunque será presentado oficialmente hoy en la sede de la UNESCO, en París, la Biblioteca Digital Mundial ya está disponible en Internet, a través del sitio www.wdl.org .
El acceso es gratuito y los usuarios pueden ingresar directamente por la Web, sin necesidad de registrarse.
Cuando uno hace clic sobre la dirección www.wdl.org , tiene la sensación de tocar con las manos la historia universal del conocimiento. Permite al internauta orientar su búsqueda por épocas, zonas geográficas, tipo de documento e institución. El sistema propone las explicaciones en siete idiomas (árabe, chino, inglés, francés, ruso, español y portugués). Los documentos, por su parte, han sido escaneados en su lengua original.
De ese modo, es posible, por ejemplo, estudiar en detalle el Evangelio de San Mateo traducido en aleutiano por el misionero ruso Ioann Veniamiov, en 1840..
Con un simple clic, se pueden pasar las páginas de un libro, acercar o alejar los textos y moverlos en todos los sentidos.
La excelente definición de las imágenes permite una lectura cómoda y minuciosa.
Entre las joyas que contiene por el momento la BDM está la Declaración de Independencia de Estados Unidos, así como las Constituciones de numerosos países; un texto japonés del siglo XVI considerado la primera impresión de la historia; el diario de un estudioso veneciano que acompañó a Fernando de Magallanes en su viaje alrededor del mundo; el original de las "Fabulas" de Lafontaine, el primer libro publicado en Filipinas en español y tagalog, la Biblia de Gutemberg, y una pinturas rupestres africanas que datan de 8.000 A .C.
Dos regiones del mundo están particularmente bien representadas:
América Latina y Medio Oriente.
Eso se debe a la activa participación de la Biblioteca Nacional de Brasil, la biblioteca Alejandrina de Egipto y la Universidad Rey Abdullah de Arabia Saudita.
La estructura de la BDM fue calcada del proyecto de digitalización la Biblioteca del Congreso de Estados Unidos, que comenzó en 1991 y actualmente contiene 11 millones de documentos en línea.
Sus responsables afirman que la BDM está sobre todo destinada a investigadores, maestros y alumnos.
Pero la importancia que reviste ese sitio va mucho más allá de la incitación al estudio de las nuevas generaciones que viven en un mundo audiovisual.
Este proyecto tampoco es un simple compendio de historia en línea: es la posibilidad de acceder, íntimamente y sin límite de tiempo, al ejemplar invalorable, inabordable, único, que cada uno alguna vez soñó con conocer.
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miércoles, 25 de mayo de 2011
martes, 24 de mayo de 2011
NO TODO ES VIDEOS...LEAN ESTE ARTÍCULO QUE COMPRIME EN UN AÑO EL TIEMPO GEOLÓGICO ...A VER..PARA PENSAR Y REFLEXIONAR...SI LES INTERESA LO BUSCO COMPLETO...
"La magnitud del Tiempo Geológico" por Don Eicher, publicado en Ciencias de la Tierra, de Tarbuck y Lutgens (1990).
Los procesos geológicos que se describirán a continuación han acaecido a lo largo
de 600 millones de años, lo que no es demasiado en comparación con los 4,5 miles de
millones de años de tiempo geológico estimados para nuestro planeta. Dado que estas
magnitudes de tiempo son difícilmente imaginables, con el fin de entender la relación de
proceso geológico tiempo, Don L. Eicher (1973) comprimió en un año el tiempo geológico
obteniendo el siguiente y sorprendente resultado:
“En esta escala, las rocas más antiguas que conocemos datan de mediados de
marzo. Los primeros complejos vivientes aparecieron en el mar en mayo. Las plantas y los
animales terrestres aparecieron a finales de noviembre y los ríos y los pantanos extensos
que formaron los depósitos de carbón prosperaron aproximadamente en los cuatro
primeros días de diciembre. Los dinosaurios llegaron a ser dominantes a mediados de
diciembre, pero desaparecieron el día 26, más o menos en el momento que se elevaron las
Montañas Rocosas. Las criaturas semejantes al hombre aparecieron en algún momento de
la tarde del 31 de diciembre y los mantos de hielo continentales más recientes comenzaron
a retroceder desde la región de los Grandes Lagos y de Europa alrededor de un minuto y
quince segundos antes de la media noche del 31. Roma gobernó el mundo durante cinco
segundos, desde las 23:59:45 a las 23:59:50 horas. Colón descubrió América tres
segundos antes de la media noche y la ciencia de la geología nació poco menos de un
segundo antes de finalizar este singular año de años”.
domingo, 22 de mayo de 2011
COMO LLEVAR EL DINEROS Y OTROS ITEMS....A TENER EN CUENTA
No cedas a la tentación de quebrantar las reglas o de sortearlas mediante alguna treta.
CÓMO LLEVAR EL DINERO
H |
ay varias formas de transportar dinero cuando viajas. Querrás emplear un sistema que sea seguro, conveniente y barato, además de apropiado para los distintos niveles de sofisticación en los servicios bancarios que encontrarás en tu camino.
A continuación se detallan las principales opciones, junto con algunos consejos sobre qué hacer si de pronto te quedas sin fondos.
Efectivo
M |
uchas viajeras llevan consigo un poco de dinero en la moneda local. Necesitas lo suficiente para los gastos inmediatos como un billete de autobús o de taxi desde el aeropuerto o la estación, y de ser posible, para cubrir los gastos de los primeros días. Esto por las dudas que tu llegada coincida con un feriado bancario, un día festivo, un paro o simplemente la hora en que cierran las casas de cambio. Llevando lo suficiente para tus necesidades inmediatas evitarás hacer cola en el banco del aeropuerto (donde no suelen ofrecer cotizaciones tan buenas como en la ciudad) y estarás primera en la cola para el autobús, taxi, etc.
Además de llevar un poco de moneda local para uso inmediato, también es posible que quieras llevar algún dinero de emergencia en alguna de las monedas fuertes del mundo. Lo usual es recomendar dólares norteamericanos, pero dependiendo del tipo de cambio y de tu destino también puedes considerar las libras esterlinas o los yenes japoneses. En muchos países encontrarás personas dispuestas a conseguir esas monedas “fuertes”, y es posible que te ofrezcan un buen precio por ellas (pero no te confíes del mercado negro). También puedes descubrir que los funcionarios públicos encuentran buenas excusas para librarte de este dinero. Por ejemplo, en Costa Rica sólo se pueden cambiar dólares norteamericanos a la moneda local, mientras que en Rusia las tiendas especiales para turistas exigen moneda extranjera aceptable. Si llevas dólares norteamericanos, procura que sean billetes de u$s 50 y no de u$s 100. En el pasado han existido problemas con falsificaciones y, ahora, los últimos no son tan populares.
Cheques de viajero
E |
ste es uno de los métodos preferidos para trasladar dinero en el extranjero. Ideado en 1981 por la Compañía American Express, los principales proveedores de la actualidad son American Express, Thomas Cook, Visa y el National Westminster Bank. De todos ellos, para viajar fuera de Occidente conviene elegir American Express o Thomas Cook, ya que son los que cuentan con mayor difusión.
En la actualidad, los cheques de viajero pueden obtenerse en diversas monedas, American Express ofrece siete, incluyendo cuatro europeas, el yen japonés y los dólares canadienses. Thomas Cook ofrece once monedas, incluyendo los dólares australianos y de Hong Kong. Esto significa que tienes la alternativa de comprar cheques en tu propia moneda, y cambiarlos por otras a medida que las necesites. También puedes llevar cheques en la moneda local y utilizarlos como billetes para pagar las cuentas, sin necesidad de convertirlos.
Al igual que ocurre con el efectivo, conviene llevar una combinación de denominaciones grandes y pequeñas.
La principal ventaja de los cheques es que, a diferencia de los billetes, puedes reemplazarlos si tienes la desgracia de perderlos o de que te los roben. Los proveedores cuentan con una red de sucursales, agencias y subagencias que te proporcionarán los nuevos cheques. En los países occidentales este trámite no demora más de cuarenta y ocho horas. Pero ten cuidado. Aunque muchos proveedores publicitan su servicio “inmediato” a las veinticuatro horas, en los países del Tercer Mundo las cosas no siempre funcionan así. En estos sitios los sistemas de comunicación no están tan desarrollados y las agencias pueden demorar bastante en reponer tus cheques (en ocasiones pueden pasar semanas). Por otro lado, la red de agencias puede no ser tan amplia como tú crees. En mi último viaje llevé cheques emitidos por el banco con el cual opero. No tuve ningún problema para convertirlos en efectivo, pero sólo cuando descubrí que había perdido unos cuantos comencé a buscar dónde estaba la agencia más cercana. Huelga decir que sólo había dos, una a 900 kilómetros y la otra a 1.500 kilómetros de donde me encontraba. Al regresar a Inglaterra descubrí que tanto Thomas Cook como American Express tenían agencias a 500 kilómetros menos de distancia. Hubiese sido muy sencillo obtener esta información antes de partir, pero no me había tomado el trabajo de averiguarla. Los proveedores tienen listas de agencias en el extranjero, y ellos te proporcionarán la información o te entregarán un folleto con las direcciones. Compara los distintos servicios de reposición para los países que pretendes visitar, y hazlo antes de comprar tus cheques.
Una vez que los has comprado, fírmalos de inmediato ya que nadie te reembolsará nada por cheques sin firmar. Refréndalos en el momento de cambiarlos y hazlo frente a la persona que habrá de recibirlos. Lleva contigo una lista con los números de cheque y márcalos a medida que los vas gastando. De ese modo sabrás cuáles te faltan en el caso de que te roben.
Al cambiar tus cheques de viajero, compara precios. Las agencias suelen ofrecer diferentes cotizaciones y cobrar distintas comisiones. Como regla general, casi siempre te ofrecerán una cotización más baja en el primer mostrador que encuentres en el aeropuerto o en Inmigraciones.
Tarjetas de crédito
E |
l dinero plástico puede constituir un respaldo muy útil ya que te permite pagar algunas cuentas sin efectivo y comprar algunas cosas a crédito. Por lo general, cuanto mayor el desarrollo turístico de un país, más podrás usar tu tarjeta de crédito. (No supongas que porque te encuentres fuera de Occidente, más tardará la cuenta en llegar. Nosotras usamos la tarjeta en Sri Lanka y el importe llegó en el lapso habitual). También puedes usar tu tarjeta para obtener moneda local en los bancos que trabajan con Visa y Mastercard.
Al viajar con tarjeta, se cuenta con una ventaja. Automáticamente, muchas compañías incluyen cierto monto en calidad de seguro por accidentes si compras los billetes con la tarjeta. La suma varía de una compañía a otra, y en ningún caso se trata de una cobertura total. Por lo general el reclamo debe ser realizado bastante rápido, en cuestión de días, y tendrás que probar que has usado tu tarjeta para comprar los billetes.
Tarjetas de compra
A |
merican Express y Diners Club no son tarjetas de crédito sino de compra, ya que debes pagar el monto completo cada mes. Están dirigidas principalmente a personas que viajan por cuestiones de negocios, y ofrecen varios servicios “extra” que incluyen gastos inmediatos si se pierde tu equipaje, reservas en los hoteles y salas especiales en los aeropuertos. Promocionadas como tarjetas “de prestigio”, son populares en Medio y Lejano Oriente. Las tarjetas de compra son caras de obtener, y además debes pagar una cuota de socia y otra anual. Pero el prestigio es útil para las mujeres de negocios.
A diferencia de las tarjetas de crédito no tienen límites de gastos, así que si te encuentras en una emergencia puedes comprar tu billete de vuelta con la tarjeta (aunque recuerda que tendrás que pagarlo en el lapso de un mes).
Algo de dinero(Lee esto antes de partir)
Q |
uedarse sin dinero en forma inesperada siempre es un gran inconveniente. Por lo general, ocurre cuando te encuentras a kilómetros de alguna parte, en un domingo o al inicio de un festivo de tres días, cuando todo está cerrado. Hace poco, unas amigas inglesas realizaron un viaje corto por Europa. El último día, cuando ya tenían todo en el coche para regresar a casa, decidieron darse un chapuzón en el mar. El coche fue robado y quedaron en pantalones cortos, trajes de baño y sandalias. Sin dinero ni pasaportes, todos las miraban en el metro de París, con las toallas enrolladas bajo el brazo. puede ocurrirle a cualquiera, pero si te ocurre a ti se sentirás mucho mejor si sabes que hacer.
· No salgas sin dejar un poco de dinero en casa, guardando para casos de emergencia. Si no tienes dinero, al menos busca un pariente que esté preparado para rescatarte si te ocurre un desastre.
· No llames a tu familia pidiendo que te envíen por correo 200 dólares de inmediato, por más tentadora que pudiera parecerte la idea. Si los empleados de la oficina postal te descubren, alguno podría robarte o denunciarte a la policía.
· ANTES DE PARTIR, piensa bien sobre las medidas que tomarás en caso de quedarte sin dinero.
· Asegúrate de que tanto tú como la persona responsable que queda en casa conozcan los procedimientos a seguir.
· Si tienes que enviar un telegrama redactado de alguna forma en particular, o dirigido a alguna dirección específica, procura tener todos los detalles bien en claro y llévalos anotados en un papel separado de tus otros documentos.
· Haz los arreglos necesarios para que te envíen confirmación del monto exacto del dinero y de la fecha en que fue enviado, en una hoja firmada. Por desgracia, los empleados no siempre te hacen saber que han recibido tu dinero y en ocasiones niegan que haya llegado. Cuanto más irrefutable sea tu prueba, mejor.
MERCADO NEGRO
E |
xiste un mercado negro cuando los operadores independientes e ilegales ofrecen cambiar tu dinero y cheques de viajero por una cotización mejor que la oficial, ofrecida por los bancos y casas de cambios sujetas a regulaciones del gobierno. Pueden presionarte mucho para que corras todos los riesgos asociados con cambiar dinero en forma ilegal. No sólo te prometen una mejor cotización, también te hacen sentir que las “verdaderas” viajeras nunca pierden su tiempo en la cola del banco; las “verdaderas” viajeras son más listas y consiguen transacciones mucho más convenientes en la calle.
El hecho es que la mayoría de los casos, lo único que consigues es ser estafada... y a veces en forma espectacular. Los operadores que te ofrecen cotizaciones más seductoras suelen estar dispuestos a manejarse fuera de la ley. Sabiendo que no te encuentras en posición de denunciarlos a la policía, no tienen demasiados escrúpulos cuando consideran que pueden embaucarte. Por supuesto que algunas personas consiguen cotizaciones un poco mejores cambiando el dinero de ese modo. Pero pocas obtienen una fortuna de ello.
Huelga decir que el mejor modo de evitarse problemas es no negociar con el mercado negro. A menos que hayas estado lo bastante en un país para saber como funcionan las cosas en realidad, NO LO HAGAS.
OPERADORES INDEPENDIENTES
E |
n algunos países, los operadores independientes trabajan en forma legal. Esto resulta confuso, en especial para las que viajan por primera vez y saben que deben cuidarse del mercado negro. Un indivíduo que te ofrece cambiarte dinero y no está ligado a ningún banco respetable, genera desconfianza. ¿Cómo distinguir a un operador legal de un criminal ?. Primero, por instinto. Si parece sospechoso, lo más probable que lo sea. Si te ofrecen una cotización demasiado buena para ser verdad ¡lo es!. Segundo, por las circunstancias. Alguien que se te acerca en la calle o aguarda en las esquinas no necesariamente es un fascineroso, pero estarás más segura si cambias dinero con un operador independiente al que puedas volver a encontrar. Un hotelero no puede arriesgarse a perder clientes porque se ha corrido la voz de que estafa cambiando dinero. El propietario de una “casa” de cambio suele ofrecer un trato honesto, por más sórdido que parezca su local. Si un operador frecuenta determinado café en forma regular, puedes hacer negocio con él en caso de que te ofrezca una mejor cotización.
SEGUROS
P |
ara cualquier viajero, una cobertura de seguro apropiada es indispensable. En este libro hemos tratado de evitar las historias de horror, pero esperamos que la siguiente funcione a modo de advertencia. Es una historia verdadera que les ocurrió a una amiga nuestra.
Partieron de vacaciones en un viaje por Europa. Como no se dirigían a ningún lugar exótico y lo planearon todo con mucha prisa, no se tomaron el trabajo de contratar una póliza de seguro. Todo marchó bien hasta que un día, hicieron autostop y el coche que las llevaba chocó contra un camión. El conductor murió y las dos amigas sufrieron lesiones muy serias. Necesitaban tratamiento de emergencia en un hospital y un largo período de convalescencia antes de que alguien pudiera pensar en llevarlas a casa. Siguiendo un mal consejo, fueron trasladadas desde el deficiente hospital público a uno privado, aún más deficiente. (La atención era tan mala que una de ellas aún tiene cicatrices por las llagas que le produjo la cama y que nadie le curó.) Pasó el tiempo y la cuenta del hospital fue en aumento, hasta que por fin ambas pudieron regresar a Inglaterra. Como ambas estaban enyesadas de las caderas para abajo, debieron ocupar tres asientos en el avión.
Las cuentas sumaron cifras siderales después de ello ninguna de las dos quiso volver a viajar por varios años, y jamás volvieron a hacer autostop.
Un seguro hubiese cubierto una buena asistencia médica, los billetes de regreso y los gastos para que un familiar fuese a buscarlas. ¿Estáis convencidas?.
La mayoría de la gente se ocupa de estar cubierta por un seguro, pero como existen cientos de planes diferentes no resulta sencillo decidir cuál es el mejor para ti. Primero y principal, no aceptes el primer plan que te ofrezcan. Aunque te parezca que está bien, compara los planes de distintas compañías.
Lo fundamental es contar con una buena cobertura médica (en especial si visitas Estados Unidos, donde los costos son astronómicos); responsabilidad civil (en casos de que causes daños a otras personas); cobertura en caso de cancelación o demora, y por pérdida de equipaje.
Además, las viajeras independientes pueden tener necesidades que no están cubiertas por las pólizas clásicas dirigidas a los miembros de una excursión.
Entre las preguntas a formular se encuentran las siguientes:
¿Qué ocurre si tu compañera sufre un accidente?. Cuando formas partes de un grupo es posible que quieras seguir adelante, pero si tienes que viajar sola tal vez quieras regresar.
¿El costo de cualquier tratamiento médico será pagado directamente por la compañía, o tendrás que desembolsarlo tú y aguardar a que te lo reintegren más tarde?. Si tus viajes se limitan a Occidente, donde los sistemas bancarios son rápidos y eficientes, es posible que consigas el dinero sin grandes demoras. Si te encuentras en lugares más apartados, puedes tener que esperar bastante para que te reembolsen lo que has gastado.
¿La póliza incluye un servicio de emergencia las 24 horas, donde se te proporciona asistencia inmediata dondequiera que estés?.
En caso de practicar deportes riesgosos como alpinismo o buceo, ¿estás cubierta en caso de accidente?. Recuerda que muchas pólizas estándar no te cubren si viajas en motocicleta.
¿Cómo es la cobertura en caso de que pierdas tu equipaje?. Para quienes viajan con poco dinero las mejores pólizas suelen resultar demasiado caras. Si has seguido nuestro consejo y viajas con lo indispensable, no asegures más de lo necesario
¿Cómo efectuarás los reclamos durante tu viaje?.
¿Puedes extender tu cobertura si decides permanecer fuera más de lo planeado?
¿Existen exclusiones para mujeres embarazadas?
Asegúrate de que el agente de viajes o el corredor con quien tratas comprenda exactamente cuáles son tus planes, y qué clase de cobertura necesitas.
Las mujeres que participan de excursiones organizadas con compañías que se especializan en viajes por tierra descubrirán que están obligadas a contar con una póliza de seguro. Algunos operadores prefieren que utilices sus propios planes (y te aconsejamos que lo hagas aunque no sea obligatorio); otros querrán ver una copia de cualquier póliza que contrates en forma independiente, para asegurarse que es adecuada.
DOCUMENTACIÓN...PASAPORTES Y VISADOS
PASAPORTES Y VISADOS
S |
i revisas cualquier directorio donde se detallan los requisitos para ingresar en los distintos países del mundo, tendrás una idea (algo deprimente) de las disputas entre las naciones.
Los israelíes, o cualquiera que haya visitado Israel, no son bien recibidos en los países de la Liga de Naciones Arabes. A Albania sólo le interesan las personas que llegan por cuestiones de negocios, los que pertenecen a grupos de veinte o más personas o los que visitan a familiares. En el momento de escribirse esto, Irán tornaba prácticamente imposible el ingreso de cualquier norteamericano. Bulgaria no es afecta a los ciudadanos de la república coreana ni a los que poseen pasaporte taiwanés (entre otros). Los sudafricanos tienen el ingreso prohibido a casi todos los países del África Negra. Esta puede ser la era del turismo en masa y del transporte aéreo internacional, pero de ninguna manera estamos en un mundo donde cualquier viajero pueda trasponer las fronteras de cualquier país, esperando que se lo reciba con amabilidad.
Por lo tanto, toda persona que viaje necesitará procurarse varios documentos. Los requisitos dependerán de tu nacionalidad, de tu nivel social y de las relaciones entre tu país y el que deseas visitar. También pueden depender del propósito de tu viaje: ¿ingresas como visitante, estudiante, mujer de negocios o diplomática?. Finalmente, los documentos requeridos pueden variar por cuestiones políticas, en ocasiones de la mañana a la noche.
PASAPORTES
E |
l pasaporte es tu documento de viaje más importante, porque sirve para verificar tu nacionalidad y tu identidad. Se te pedirá que lo presentes en las fronteras de cada país que visites (aunque los que son limítrofes suelen tener acuerdos recíprocos donde sólo se requiere un documento de identidad). También puede solicitarte el pasaporte en otras ocasiones durante tu viaje, por ejemplo, cuando cambias dinero, te registras en los hoteles o tienes la desgracia de meterte en problemas con la policía.
VISADOS / PERMISOS DE INGRESO
U |
n pasaporte es emitido por tu país natal y te autoriza a viajar por el extranjero. Un visado es emitido por el país que deseas visitar y te autoriza a ingresar (aunque la última palabra la tienen los funcionarios de inmigración que inspeccionan tus documentos al llegar).
No siempre necesitarás un visado. Esto dependerá de tu
nacionalidad y del lugar donde desees ir. No obstante, los requisitos cambian rápidamente por cuestiones políticas o como respuesta al terrorismo internacional.
SOLICITUD
E |
l visado se solicita en el consulado o embajada del país que desees visitar. Procura iniciar el trámite con varias semanas de anticipación, sobre todo si te diriges a un país alejado del circuito turístico.
SOLICITUDES DURANTE EL VIAJE
N |
o necesitas obtener todos tus visados antes de partir. Puedes solicitarlos en consulados con sede en otros países a medida que viajas. En ocasiones, esto es necesario, ya que en un viaje largo no siempre sabes cuando llegarás a cada lugar. Si el país en cuestión sólo emite visados con seis semanas de anticipación, tendrás que planificar por anticipado para no tener problemas.
Comunícate con el consulado antes de partir y compara sus respuestas con lo que te digan otros viajeros.
Hay veces en que conviene solicitar el visado en alguna otra parte. Posiblemente, lo que en tu país lleva semanas de trámites y obstáculos, sólo te llevará unas horas en alguna oficina más pequeña de otro lugar. También puede presentarse la situación opuesta. Consulta con personas que hayan viajado o con alguna agencia que se especialice en viajes largos.
RESTRICCIONES Y CONDICIONES PARA EL INGRESO
S |
i todo lo anterior te suena confuso, no te preocupes. En países con gran movimiento turístico tu solicitud de ingreso será sellada de inmediato y no tendrás que esperar más de uno o dos días para obtener un visado.
No obstante, en muchos de los países más remotos e interesantes del mundo, puedes encontrarte con muchas trabas y condiciones. En este caso, no te acobardes. Planifica las cosas con mucho tiempo y consuélate diciéndote que si resulta tan difícil entrar, ¡ Al menos debes disfrutar tu visita!.
A continuación se enumeran algunas de las restricciones y condiciones más comunes que pueden imponerte.
DURACIÓN DE LA VISITA
L |
os visados suelen ser emitidos por un período determinado. En general son para visitas de entre 30 y 60 días, pero en ocasiones pueden permitirte ingresar por una semana o permanecer hasta dos años.
Debes averiguar si te permitirán renovar tu visado estando en el país y cuáles son los procedimientos para hacerlo. Si te atrapan con el visado vencido tendrás que dar toda clase de explicaciones a la policía local, entregar propinas, tal vez sufrir una deportación o, en el peor de los casos, serás acusada de espionaje y encarcelada.
PROPÓSITO DE LA VISITA
S |
e pueden requerir distintos tipos de visa dependiendo el propósito de tu visita.
a) Turismo
P |
ara atraer visitantes, algunos gobiernos emiten “visados turísticos” a cualquier aspirante de buena fe, con un mínimo de trámites burocráticos. Otros, a pesar de tener interés en desarrollar la industria turística, no estimulan el ingreso de viajeros independientes. Prefieren recibir a visitantes que forman parte de un grupo de excursión. En ocasiones pueden exigirte pruebas de que tienes reservado alojamiento y de que has planificado un itinerario. En el pasado esto se aplicaba particularmente a los países comunistas, pero en los últimos años las cosas han cambiado bastante tanto en Rusia como en China.
En algunos países no son bien recibidos los grupos de turistas ni los viajeros independientes: Omán, Arabia Saudita y Albania son ejemplos de sitios en los que pueden negarte el ingreso, a menos que viajes por cuestiones de negocios.
b)-Viajes por negocio
L |
as mujeres que viajan por negocios pueden ser bien recibidas en lugares donde se prohibe el ingreso a otras personas. Seguramente te pedirán que presentes la carta de la compañía detallando la naturaleza de tus asuntos, así como la dirección de tus contactos dentro del país.
c)-Expediciones científicas
P |
uedes necesitar un permiso especial para ingresar en un país como miembro de una expedición científica. En ocasiones, esto es más difícil de conseguir que un visado de turista, pero si decides intentarlo sin él puedes toparte con muchos problemas en la aduana, cuando debas explicar por qué llevas contigo cinco picos de alpinista y ochocientos metros de soga.
EVIDENCIA DE FONDOS SUFICIENTES
P |
ara obtener un visado puedes tener que mostrar la evidencia de que cuentas con fondos suficientes para mantenerte durante todo el viaje. También es posible que te pidan que cambies cierta suma a la moneda local, o que muestres un billete de vuelta.
CERTIFICADOS DE SALUD
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l solicitar un visado pueden pedirte ciertos certificados de vacunación. Al momento de escribirse este libro, sólo Arabia Saudita exige certificado de que el solicitante de un visado no se encuentra enfermo de SIDA.
SOLICITUDES DE VISADO Y MUJERES QUE VIAJAN
E |
n lo que se refiere a permisos de ingreso y visados, casi ningún país establece diferencias entre mujeres y varones. No obstante, alguno de los países fundamentalistas islámicos tienen normas estrictas respecto a las mujeres que pueden dificultarte la tarea de obtener los permisos necesarios.
IRÁN
L |
as fotografías que acompañan tu solicitud deben mostrarte con la cabeza cubierta por un pañuelo. Tu cabello debe estar recogido de tal modo que no sea visible.
Las mujeres que se presentan personalmente a solicitar un visado en la Embajada de Irán (lo cual no recomendamos hacer) deben ingresar con la cabeza cubierta, preferentemente vestidas en forma recatada con mangas largas.
LIBIA
L |
as fotografías tal como se describe anteriormente. Las solicitudes deben estar escritas en árabe.
ARABIA SAUDITA
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unque Arabia Saudita atrae a muchos extranjeros que buscan empleo, las jóvenes (de menos de 33) encuentran ciertas dificultades para obtener visados de trabajo.
ASPECTO
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anto mujeres como varones pueden no recibir un visado debido al aspecto que presentan (aunque es probable que enfrentes problemas en el momento de ingresar al país).
Se le negará el ingreso a cualquier persona que no se adapte a los estándares aceptados en relación al vestido y la apariencia, por ejemplo, los hippies.
Malasia
No se permitirá el ingreso con faldas cortas o trajes de pantalón, exceptuando a las que se hallan en tránsito, y a las que visitan los recreos del lago o los parques nacionales
Malawi
Estas reglas datan de los años ‘60, cuando las minifaldas conmovían a las sociedades más formales. Hoy ya no se aplican en forma tan estricta, pero conviene que al solicitar un visado las viajeras se presenten con un aspecto aseado y lo más convencional posible. Si existe un problema con tu solicitud de visado, no querrás que los funcionarios tengan una buena excusa para negarte el permiso.
PERMISOS DE TRÁNSITO, DE SALIDA, DE MÚLTIPLES INGRESOS Y DE REINGRESO
TRÁNSITO
C |
uando desciendes en un aeropuerto para cambiar de avión y no te propones salir de él, sería muy extraño que alguien te pidiera un visado. Pero las viajeras que están de paso y se proponen permanecer una noche o algunos días pueden necesitar un visado de tránsito. Puedes alarmarte mucho (y tener que pagar una buena suma) si te encuentras dormida en un tren y varios oficiales comienzan a gritarte en un idioma incomprensible porque no lo sabías. Yo lo sé porque me ocurrió a mí.
VISADOS DE SALIDA
E |
n forma automática, casi todos los visados te permiten abandonar el país en cuestión, pero puedes necesitar un papel aparte o una estampilla para ello.
INGRESOS MÚLTIPLES Y REINGRESOS
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i te propones ir y venir con frecuencia, trata de conseguir un visados de ingresos múltiples que tendrá varias solicitudes para cada vez que desees reingresar al país. De otro modo tendrás que solicitar un permiso de reingreso después de llegar.
Para obtener más información sobre todo lo anterior, conversa con un agente de viajes, lee una guía buena y actualizada, habla con viajeros que regresen y pide información en los consulados. Nunca aceptes la primera información que recibas, aunque provenga del mismo consulado (¡ Y en ciertos casos, especialmente si viene del consulado!). Siempre compara lo que has averiguado con las experiencias de otras personas.
VIAJES A ISRAEL
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as que viajan a Israel deben recordar que si desean visitar alguno de los países de la Liga de Naciones Árabes, no podrán hacerlo si su pasaporte muestra que han estado en Israel. Si explicas esto a los funcionarios israelíes, ellos te colocarán los sellos y estampillas en un papel separado, no en las hojas del pasaporte
VISITAS A LUGARES RELIGIOSOS
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ara algunos occidentales, suele ser difícil comprender la sensibilidad de los pobladores locales respecto a sus lugares religiosos.
En nuestra sociedad la religión ocupa un puesto secundario, y los templos suelen ser más apreciados desde un punto de vista histórico o artístico que porque los consideramos conectados con la idea de Dios.
En otras partes del mundo las personas albergan sentimientos más profundos al respecto y tú puedes ofenderlas sin proponértelo si te comportas de manera inapropiada. Esto es una pena porque cuando las viajeras muestran respeto por los demás suelen ser invitadas a los templos y santuarios y los pobladores se sienten felices de poder compartir con ellas una parte tan importante de su cultura.
Cualesquiera que sean tus creencias, debes mostrar respeto y tolerancia por las ideas religiosas ajenas. Al visitar lugares dedicados a la religión, lo mejor es ser lo más discreta posible. Trata de pasar inadvertida adoptando las costumbres locales en lo que se refiere a cubrir tu cabeza, quitarte los zapatos, etc. No entres si llevas pantalones cortos o si tienes los brazos descubiertos (un pantalón o una falda larga y una camisa con mangas son aceptables en cualquier parte). Lleva un pañuelo contigo. A menos que te inviten a acercarte, permanece en el fondo, en particular si se llevan a cabo plegarias o ceremonias. No es conveniente tomar fotografías, especialmente con flash (aunque algunos sitios, ya resignados a los turistas, cobran a los visitantes que ingresan con cámaras).
Finalmente, observa lo que hacen las mujeres del lugar, porque sus prácticas religiosas pueden ser muy diferentes de las de los hombres. Ellas pueden tener áreas separadas donde llevan a cabo sus propias ceremonias, o practicar sus propias costumbres. En ciertas culturas, los varones tienen prohibido el ingreso al sector de mujeres y viceversa.
Además de las sugerencias mencionadas más arriba, te ofrecemos una lista de pautas para las diferentes religiones. No obstante, las prácticas precisas pueden variar de una región a otra.
SIKH GUDWARAS (TEMPLOS)
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as mujeres deben cubrirse la cabeza y quitarse los zapatos. Pueden proporcionarte agua para que te laves los pies. Está prohibido fumar, tanto en los templos como en los edificios contiguos. Cuando te sientes en el suelo con las piernas cruzadas, mantén los pies cubiertos o apoya la planta en el suelo.
TEMPLOS HINDÚES
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os templos hindúes no siempre están abiertos a los visitantes occidentales. Cuando lo están, puede haber ciertas áreas donde tengas prohibido el acceso.
Debes quitarte los zapatos; las mujeres del lugar suelen llevar la cabeza cubierta, pero esto no es obligatorio para las visitantes.
En Balí, se usan pañuelos especiales que rodean las caderas y la cintura. Estos pueden comprarse en el lugar. En los templos de Balí hay carteles donde se solicita que no ingresen las mujeres que están menstruando.
TEMPLOS BUDISTAS
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ebes quitarte los zapatos y llevar la cabeza descubierta. Los devotos nunca dan la espalda a la estatua de Buda. Los monjes no deben tocar a las mujeres ni ser tocados por ellas. Suelen tener asientos especiales reservados en autobuses, trenes, etc.
MEZQUITAS
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n general, no se permite el ingreso de no musulmanes a las mezquitas. Cuando está permitido, las mujeres deben cubrirse la cabeza y quitarse los zapatos. Vestir de un modo conservador con los brazos y piernas cubiertos es esencial. Por lo general, en la parte trasera hay un área reservada para mujeres. Las viajeras deben saber que durante el Ramadán (ayuno anual), los musulmanes no comen ni beben desde el amanecer hasta la puesta del sol, y por una cuestión de tacto los visitantes deben imitarlo mientras están en público.
SINAGOGAS
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radicionalmente, las mujeres tienen un área separada, por lo general oculta de los hombres, detrás de unas cortinas o en el piso superior. En las sinagogas modernas y progresistas los varones y las mujeres rezan juntos.
IGLESIAS CRISTIANAS
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ncluso en Occidente, las visitantes deben recordar que estos son lugares de culto aparte de tener un interés histórico o arquitectónico. Tradicionalmente, las mujeres católicas se cubren la cabeza y los brazos, pero esto no se observa en forma muy estricta en la actualidad, ni siquiera en países de fuerte tradición católica, como Irlanda o Italia.
DINERO
Regulaciones monetarias: mejor estar atenta
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ientras esperas que llegue tu nuevo pasaporte o suplicas para que te otorguen tu visado, tendrás que ocuparte de las cuestiones financieras del viaje. Me temo que, al igual que muchas otras viajeras, me interesa mucho más la información sobre personas y lugares que los detalles sobre regulaciones monetarias. Bueno, siempre tienes la alternativa de aprenderlo por el camino más difícil. Como cuando gasté mis últimas monedas en una ronda de tragos de despedida y luego descubrí que ya no tenía dinero para pagar las tasas del aeropuerto. Como cuando una amiga debió cambiar una suma considerable en cheques de viajero ya que necesitaba pagar un taxi al aeropuerto, para luego encontrarse con que no permitirían volver a cambiar el dinero por la moneda de su país y que tampoco le permitían llevar consigo las monedas, aunque ya carecían de valor para ella.
Al igual que con las regulaciones del visado, evitará muchos problemas si investigas un poco sobre las cuestiones monetarias. Los gobiernos, en particular aquellos que tienen monedas débiles, tienden a protegerse y te estimulan a gastar toda la moneda “fuerte” posible (Casi todas las occidentales entran en esta categoría). Muchos gobiernos del Tercer Mundo organizan sus restricciones monetarias para maximizar el monto de dinero extranjero obtenido mediante la industria del turismo. Esto no siempre dificulta las cosas para los turistas. Por el contrario, en general se les brinda un tratamiento preferencial para estimularlos a gastar más. Pero también puede darse la inversa, y en algunos países los viajeros pueden encontrarse con toda clase de restricciones y formularios que deben llenar por triplicado. Abajo describimos algunos de los métodos más comunes inventados por los gobiernos para apoderarse de tu dinero.
1. Limitando la cantidad de dinero local que los viajeros pueden obtener fuera del país, antes de llegar. Esto significa que deberás cambiar la mayor parte de tu patrimonio dentro del país, con tasas favorables para el gobierno. Si cambias a la moneda extranjera en tu país, en el banco te dirán los montos máximos que puedes llevar.
2. Asegurándose de que cambias tu dinero a la tasa “aprobada” (por el gobierno) en casas de cambio autorizadas. para que no acudas al mercado negro donde se ofrecen precios más competitivos, a tu llegada el gobierno puede pedirte que declares el monto de dinero que traes contigo (Te entregarán formularios en el avión, en el aeropuerto o en la aduana). Luego se esperará que muestres recibos por todas las transacciones de cambio, y se te pedirá que rindas cuenta por cualquier discrepancia al salir del país. Ay de ti si no cuentas con los recibos correspondientes por haberlos tirado o por haberte dejado persuadir para cambiar tu dinero en forma ilegal.
3. Persuadiéndote para que gastes más de lo que pensabas. Por supuesto que un gobierno no puede forzarte a comprar lo que no deseas, pero pueden estimularte con sólo dejarte pasar la aduana si llevas una buena suma contigo. También pueden exigirte que cambies determinada cantidad apenas ingresas (en ocasiones a tasas más convenientes para el gobierno). Hasta pueden exigirte que compres vouchers por sumas que no tenías la intención de gastar.
4. No permitiéndote sacar dinero del país. Puedes haber planeado todo con sumo cuidado y llegar al final de tu estadía con algo de moneda local, sólo para descubrir que no te permiten cambiarla ni tampoco llevarla contigo... por lo que, después de todo, lo único que puedes hacer es gastarla.
5. Imponiendo tasas de aeropuerto, cobrando visas de tránsito, etc. También pueden cobrarte comisiones exorbitantes sobre las transacciones. Las tiendas pueden estar controladas por el gobierno y vender los productos al precio establecido por él, sólo es moneda fuerte.
6. Teniendo una “tasa de cambio turística”. En ocasiones ésta es mejor que la tasa oficial, y por lo tanto funciona a tu favor.
Es posible que estas regulaciones no te afecten en tus viajes. Para evitar sorpresas desagradables, estúdialas bien antes de partir.
Durante tus viajes no cambies dinero del que necesitas, en especial antes de partir. Aunque puedas llevarte el excedente contigo, no conseguirás una buena cotización cuando trates de cambiarlo a tu moneda.
Averigua que ocurre con las exenciones. (Por ejemplo, quienes viajan a Egipto y pueden demostrar tres noches de alojamiento reservado, están exentos de cambiar 150 dólares norteamericanos a libras egipcias, a las altas tasas impuestas por Inmigración).
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